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Conducto arterial persistente

Aspectos generales

El conducto arterial persistente es un defecto del corazón que se detecta unos días o semanas después del nacimiento. El conducto arterial es parte normal de la circulación sanguínea de un bebé antes del nacimiento. Es un vaso sanguíneo extra que conecta 2 arterias: la arteria pulmonar y la aorta. La pulmonar transporta la sangre del corazón a los pulmones. La aorta transporta la sangre del corazón al resto del cuerpo. Antes del nacimiento, el conducto arterial permite que la sangre circule alrededor de los pulmones. Esto se debe a que el bebé recibe el oxígeno de la madre.

Todos los bebés nacen con esta abertura entre la aorta y la arteria pulmonar. Pero a menudo se cierra por sí sola poco tiempo después del nacimiento, una vez que el bebé respira por sí mismo. Si permanece abierta (persiste), recibe el nombre de «conducto arterial persistente». Por él circula sangre extra que llega a los pulmones. Si el conducto arterial persistente es grande, ingresa demasiada sangre en los pulmones. Los vasos sanguíneos y los pulmones tienen que esforzarse mucho más para manejar el exceso de sangre, y esto puede provocar que se forme líquido en los pulmones. Es posible entonces que al bebé le cueste más respirar y alimentarse.

El conducto arterial persistente es dos veces más frecuente en niñas que en niños.

Causas

Los expertos no saben con exactitud a qué se debe el conducto arterial persistente. Es más común en bebés que nacen de forma prematura. Y puede aparecer también junto con otros defectos cardíacos.

Síntomas

El tamaño de la abertura entre la aorta y la arteria pulmonar afectará los síntomas. Si su bebé tiene una abertura pequeña, quizá no presente síntomas, pero si es más grande, es posible que sí los tenga. Estos son los síntomas más comunes del conducto arterial persistente:

  • Piel azulada por no recibir oxígeno suficiente (cianosis)
  • Mucho cansancio
  • Respiración acelerada o dificultad para respirar
  • Dificultad para alimentarse, o cansancio durante la alimentación
  • Infecciones
  • Poco aumento de peso
  • En niños más grandes, dificultad para realizar actividades

Los síntomas del conducto arterial persistente pueden parecerse a los de otras enfermedades. Haga atender a su hijo por un profesional sanitario para recibir un diagnóstico.

Diagnóstico

El profesional de la salud le preguntará sobre los síntomas y los antecedentes médicos de su bebé, y luego le hará un examen físico. Es posible que el profesional oiga un soplo cardíaco o encuentre otros síntomas durante el examen. Si es así, podrá remitir a su bebé a un cardiólogo pediátrico, un médico con capacitación especial para diagnosticar y tratar problemas cardíacos en niños.

El cardiólogo también examinará a su bebé y le escuchará el corazón y los pulmones. Los detalles sobre el soplo cardíaco ayudarán al profesional de la salud a hacer un diagnóstico. Es posible que sea necesario hacerle al bebé ciertos exámenes, como por ejemplo:

  • Radiografías torácicas. Una radiografía de tórax puede mostrar un corazón agrandado y cambios en los pulmones de un bebé con conducto arterial persistente.
  • Electrocardiograma. El electrocardiograma mide la actividad eléctrica del corazón. Muestra ritmos anormales (arritmias) y detecta daños en el miocardio.
  • Ecocardiograma. El ecocardiograma utiliza las ondas sonoras para producir una imagen del corazón y de las válvulas cardíacas en movimiento. Un ecocardiograma muestra el patrón del flujo sanguíneo que pasa por el conducto arterial persistente. También muestra cuán grande es la abertura y cuánta sangre pasa por ella. Es la forma más común de diagnosticar un conducto arterial persistente.
  • Cateterismo cardíaco. Generalmente se realiza un cateterismo porque existe la posibilidad de tratar el conducto arterial persistente, no es para diagnosticarlo.

Tratamiento

El tratamiento dependerá de los síntomas, la edad y el estado de salud general de su niño. También dependerá de la gravedad de la anomalía.

Un conducto arterial persistente pequeño puede ir cerrándose por sí solo a medida que su hijo crece. Un conducto arterial persistente que provoca síntomas necesitará tratarse con medicamentos, cateterismo cardíaco o cirugía. El cardiólogo realizará exámenes periódicos para ver si el conducto arterial persistente se está cerrando por sí solo. Si no se cierra, se reparará para evitar problemas pulmonares. El tratamiento puede incluir lo siguiente.

Medicamentos

Es posible que su bebé necesite medicamentos para que el corazón funcione mejor.

  • En los bebés prematuros, la indometacina puede ayudar a que el conducto arterial persistente se cierre. Se administra por vía intravenosa. La indometacina estimula los músculos internos del conducto arterial persistente y logra que se tensen, lo cual cierra la conexión. El cardiólogo de su hijo puede responder cualquier duda que pueda tener acerca de este tratamiento.
  • Algunos bebés necesitan medicamentos para ayudar a que el corazón y los pulmones funcionen mejor. A veces necesitan diuréticos, que ayudan a que los riñones eliminen del cuerpo el líquido sobrante. Esto puede ser necesario cuando el corazón no funciona bien. O puede ser necesario si los vasos sanguíneos de los pulmones tienen que hacer espacio para que ingrese más sangre, al igual que con el conducto arterial persistente.

Nutrición

La mayoría de los bebés con conducto arterial persistente comen y crecen con normalidad. Algunos bebés prematuros o los niños con un conducto arterial persistente grande pueden cansarse al comer. Y quizá no puedan comer lo suficiente como para aumentar de peso. Entre las opciones de nutrición se incluyen:

  • Suplementos ricos en calorías. Pueden agregarse suplementos nutricionales especiales a la leche artificial o la leche materna extraída a fin de aumentar la cantidad de calorías. Su bebé puede comer menos y aun así tener calorías suficientes para crecer bien.
  • Alimentación suplementaria por sonda. Los suplementos alimenticios se suministran mediante una sonda, un tubo delgado y flexible. La sonda pasa por la nariz y el esófago, y llega hasta el estómago. Los suplementos pueden agregarse a la alimentación con biberón o reemplazarla. Los bebés que puedan beber parte del contenido de sus biberones, pero no todo, podrán recibir el resto del alimento mediante la sonda alimentaria. Los bebés que se cansan demasiado al alimentarse con biberón pueden recibir toda la leche artificial o la leche materna extraída mediante la sonda .

Cateterismo cardíaco (terapéutico)

Para realizar esta prueba, se le dará un medicamento a su bebé para que se relaje (sedación). El profesional de la salud introducirá una sonda delgada y flexible (catéter) en uno de los vasos sanguíneos de la ingle. Luego lo guiará por el vaso sanguíneo de la ingle hasta el área del conducto arterial persistente. Se colocará el catéter en el conducto arterial persistente. En ese momento se puede inyectar un tinte para que el profesional de la salud pueda colocar el catéter en el lugar correcto. Entonces, la espiral o dispositivo de cierre que se encuentra adherido al catéter se coloca en el conducto arterial persistente. Esto permitirá que la sangre deje de fluir por este conducto. Una vez que la espiral o el dispositivo usado esté en el lugar correcto, se desprenderá del catéter. Luego se extraerá el catéter. Normalmente este método se utiliza si el niño:

  • Tiene más de 6 meses
  • Pesa al menos 22 libras
  • No tiene defectos demasiado grandes

Cirugía

La cirugía puede permitir cerrar los conductos arteriales persistentes. El cierre quirúrgico a menudo se recomienda para los bebés menores de 6 meses con defectos grandes y síntomas como poco aumento de peso y respiración rápida. En los bebés que no presentan síntomas, se pospondrá cualquier cirugía hasta que el bebé tenga más de 6 o 12 meses. El cardiólogo de su hijo le indicará en qué momento conviene realizarla. Se lleva a cabo con anestesia general, por lo que su hijo estará dormido. En la cirugía se cierra el conducto arterial persistente con puntadas o clips, lo que detiene el ingreso de sangre extra en los pulmones. Los bebés prematuros deben someterse a esta cirugía.

Complicaciones

Si no se trata, el conducto arterial persistente puede ocasionar daños pulmonares permanentes. También puede dañar los vasos sanguíneos de los pulmones. Pero esto no es común porque la mayoría de los niños recibe tratamiento antes de que sus pulmones y vasos sanguíneos se dañen.

Cómo sobrellevar

Si su bebé recibe el alta y regresa a casa antes de someterse al procedimiento de reparación, le mostraremos cómo alimentarlo y medicarlo. También le indicaremos qué síntomas debe informar al profesional de la salud de su hijo.

Cuando su hijo reciba el alta después de la reparación del conducto arterial persistente, puede darle medicamentos para el dolor como acetaminofén o ibuprofeno para que esté más cómodo. El equipo médico de cardiología de su hijo le hablará sobre el control del dolor antes de que regrese a casa.

En general, los bebés que no comen bien antes de la cirugía tienen más energía una vez que se recuperan. Comienzan a comer mejor y a aumentar de peso con más rapidez.

Unas semanas después de la cirugía, los niños más grandes suelen recuperarse completamente y ya pueden realizar actividades normales.

El equipo cardiológico de su hijo y el personal del hospital le darán nuevas instrucciones.

En los bebés prematuros, el pronóstico después de la reparación quirúrgica del conducto arterial persistente depende de la edad gestacional y la salud general.

En el caso de los niños que nacen a término, el diagnóstico temprano y la reparación del conducto arterial persistente les permite llevar una vida normal y saludable. Sus niveles de actividad, apetito y crecimiento vuelven a ser normales. El cardiólogo de su hijo puede sugerirle que se le den antibióticos para prevenir infecciones en el revestimiento interno y las válvulas del corazón (endocarditis bacteriana).

En el caso de los niños que tienen un conducto arterial persistente grande y recibieron un diagnóstico tardío o nunca se sometieron a una reparación, el pronóstico es incierto. Tienen riesgo de padecer aumento de la presión en los vasos sanguíneos de los pulmones (hipertensión pulmonar). Estos niños deberían recibir atención de seguimiento en un centro de atención que se especialice en enfermedades cardíacas congénitas.

Converse con el cardiólogo de su hijo sobre su pronóstico.

Cuándo se debe llamar al profesional de la salud

Comuníquese con el profesional de la salud de su hijo si los síntomas del niño empeoran o si aparecen síntomas nuevos, en particular problemas respiratorios o dificultades para alimentarse.

Puntos claves

  • El conducto arterial persistente es un defecto cardíaco que se detecta unos días o semanas después del nacimiento.
  • Se produce porque la conexión fetal normal entre la aorta y la arteria pulmonar no se cierra debidamente después del nacimiento.
  • El conducto arterial persistente se registra a menudo en bebés prematuros. Con frecuencia se presenta junto con otros defectos cardíacos congénitos.
  • Un conducto arterial persistente pequeño puede ir cerrándose por sí solo a medida que su hijo crece. Si es grande o no se cierra, su hijo necesitará un procedimiento de reparación.
  • El bebé o el niño con conducto arterial persistente será tratado por un cardiólogo pediátrico.
  • La mayoría de los niños a los que se les repara el conducto arterial persistente llevan una vida normal y saludable.

Próximos pasos

Recomendaciones para aprovechar al máximo la consulta con el profesional de la salud:

  • Conozca el motivo de la consulta y defina su objetivo.
  • Antes de la consulta, anote las preguntas que desea hacerle al profesional de la salud.
  • Durante la visita, anote el nombre de cualquier diagnóstico, medicamento, tratamiento o estudio nuevos. También anote las nuevas instrucciones que le dé el profesional de la salud.
  • Pregunte por qué se le receta a su hijo cada nuevo medicamento o tratamiento y cómo lo ayudará. También conozca los efectos secundarios.
  • Pregunte si la anomalía de su hijo se puede tratar de alguna otra manera.
  • Pregunte por qué se recomienda determinado estudio o procedimiento y qué podrían significar los resultados.
  • Tenga claro lo que puede ocurrir si su hijo no toma los medicamentos o no se somete a las pruebas ni a los procedimientos.
  • Si su hijo tiene una cita de seguimiento, anote la fecha, la hora y el objetivo de la consulta.
  • Consulte cómo puede comunicarse con el profesional de la salud fuera del horario de atención. Esto es importante en caso de que su hijo se enferme y usted tenga dudas o necesite asesoramiento.

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