Cuidar el cuerpo y el espíritu

Peyton Laffoon nunca olividará la manera en que Valley Children's hizo posible que disfrutara de un gran momento de su juventud como estudiante del último año de la escuela secundaria en Bakersfield. Fue hospitalizado por una infección pulmonar y no podía jugar en el partido de fútbol de exalumnos de su escuela secundaria. Pero Peyton quería alentar a sus compañeros desde las gradas.

Los médicos de nuestro Centro para el Tratamiento de la Fibrosis Quística, que es reconocido a nivel nacional, estaban decididos a ayudarlo. «Demostró lo mucho que los médicos se preocupaban por mí y cuanto me querían», afirma.

Nuestros experimentados médicos y personal saben cómo cuidar el cuerpo y el espíritu, y proporcionan la mejor atención a las familias que se enfrentan al difícil diagnóstico de la fibrosis quística. Tanto los Servicios para los Niños de California como la Fundación Nacional de Fibrosis Quística reconocen a nuestro Centro como una clínica multidisciplinar que ofrece un alto nivel de atención.

La fibrosis quística es una enfermedad genética potencialmente mortal que provoca infecciones pulmonares persistentes y, con el tiempo, limita la capacidad de respirar. «La esperanza de vida se acerca ahora a los 40 años, casi el doble que 25 años atrás», explica el Dr. Sudhakar Reddivalam, director médico de neumología pediátrica y de nuestro Programa de Fibrosis Quística. Él ha tratado a pacientes con trastornos pulmonares complejos durante casi 25 años en Valley Children's.

El Dr. Sudhakar anima a Peyton a afrontar el futuro con optimismo. Peyton tiene una función pulmonar mejor que la de muchos otros niños sin fibrosis quística. «Los avances médicos, incluida una cura, son posibles en un futuro cercano», afirma el Dr. Sudhakar.

Peyton se toma el aliento en serio y está decidido a no dejar que la enfermedad defina su vida. Ha sido Eagle Scout y presidente del grupo de jóvenes de su iglesia. Tuvo un promedio de notas de 4.3 en su último año de escuela secundaria y obtuvo una beca académica para la Universidad Estatal de Arizona.

Peyton intenta tener un acercamiento positivo a la vida. Cuando viene a nuestro campus de Madera para las revisiones, trae su guitarra y canta, y algunos de los médicos y enfermeros cantan con él. «Son como una familia», afirma Peyton.