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Enfermedad pulmonar crónica en bebés prematuros

Aspectos generales

"Enfermedad pulmonar crónica" es un término general que engloba los problemas respiratorios de larga duración que sufren algunos bebés prematuros. También se denomina "displasia broncopulmonar".

Causas

Es posible que un bebé prematuro necesite un respirador y oxígeno extra para respirar. La enfermedad pulmonar crónica se produce cuando el respirador o el oxígeno le lastiman los pulmones. Los pulmones de los bebés prematuros son muy frágiles y pueden dañarse con facilidad.

Con una lesión en el pulmón, los tejidos que están dentro de los pulmones del bebé se inflaman. El tejido puede romperse y formar cicatrices. Como las cicatrices pueden provocar dificultades para respirar, es posible que su bebé necesite más oxígeno. Las lesiones en los pulmones pueden ser causadas por:

  • Prematuridad. Los pulmones de un bebé prematuro no están completamente formados. Los alvéolos pulmonares (bolsas de aire) son los menos desarrollados.
  • Bajas cantidades de surfactante. Se trata de una sustancia en los pulmones que ayuda a mantener abiertos los diminutos alvéolos.
  • Uso de oxígeno. Las altas cantidades de oxígeno pueden dañar las células de los pulmones.
  • Respirador (ventilación mecánica). La presión de aire puede dañar los pulmones. Esta presión puede provenir de respiradores, de la succión de las vías respiratorias o de una sonda endotraqueal. Una sonda endotraqueal es un tubo que se coloca en la tráquea del bebé y se conecta a un respirador.

Factores de riesgo

La enfermedad pulmonar crónica puede producirse en bebés prematuros que han utilizado un respirador. Los siguientes son factores que pueden aumentar las probabilidades de que el bebé tenga enfermedad pulmonar crónica:

  • Grado de prematuridad. Los bebés que nacen antes de la semana 30 de embarazo tienen mayor riesgo.
  • Bajo peso al nacer. Un bebé que pesa menos de 2 libras (menos de 1,000 gramos) al nacer tiene mayor riesgo.
  • Síndrome de dificultad respiratoria del lactante. Se trata de una enfermedad pulmonar causada por la falta de surfactante.
  • Enfisema pulmonar intersticial. Se produce cuando el aire se escapa de las vías respiratorias. Se filtra a los espacios que están entre los pequeños alvéolos de los pulmones.
  • Conducto arterial persistente. Esta enfermedad se produce cuando la conexión entre los vasos sanguíneos del corazón y los pulmones no se cierra como corresponde después del nacimiento.
  • Raza y sexo. Entre los bebés prematuros, los varones de raza blanca tienen el mayor riesgo de padecer enfermedad pulmonar crónica.
  • Infección del útero materno. Si una mujer tiene una infección denominada "corioamnionitis" durante el embarazo, su bebé tiene mayor riesgo de sufrir enfermedad pulmonar crónica.
  • Herencia. Si el bebé tiene antecedentes familiares de asma, también puede tener mayor riesgo.
  • Infección. Contraer una infección al nacer o poco después.

Síntomas

Estos pueden manifestarse un poco diferente en cada niño. Entre ellos, se encuentran los siguientes:

  • Dificultad respiratoria. Esto incluye respiración acelerada, aleteo nasal, sonidos roncos al respirar y hundimiento del pecho (retracciones del pecho).
  • Necesidad de ayuda para respirar por un período más prolongado. Es posible que algunos bebés necesiten un respirador u oxígeno después de llegar a una edad ajustada de 36 semanas de gestación.

Los síntomas de la enfermedad pulmonar crónica pueden parecerse a los de otras enfermedades. Asegúrese de que su hijo vea a un profesional de la salud para recibir un diagnóstico.

Diagnóstico

La enfermedad pulmonar crónica aparece lentamente. El profesional de la salud que atiende a su hijo observará diversos factores. Puede diagnosticarse cuando un bebé prematuro con problemas respiratorios sigue necesitando oxígeno después de alcanzar los 28 días de edad.

El profesional de la salud de su hijo también puede hacer estudios para confirmar la enfermedad pulmonar crónica. Entre ellas, se incluyen:

  • Radiografías de tórax. Un profesional de la salud puede comparar las radiografías de tórax actuales de su hijo con radiografías de tórax anteriores. Si su hijo tiene enfermedad pulmonar crónica, es posible que sus pulmones tengan un aspecto parecido al de una esponja.
  • Análisis de sangre. Estos análisis mostrarán si hay suficiente oxígeno en la sangre de su hijo.
  • Ecocardiograma. El ecocardiograma utiliza ondas sonoras para generar una imagen del corazón en movimiento. Este estudio permite descartar los defectos cardíacos como causa de los problemas respiratorios o de oxígeno.

Tratamiento

El tratamiento dependerá de los síntomas, la edad y el estado de salud general de su niño. También dependerá de la gravedad de la enfermedad. El tratamiento puede incluir:

  • Oxígeno extra. Esto compensará la disminución de la capacidad respiratoria de los pulmones. El profesional de la salud que atiende a su hijo también puede usar un oxímetro de pulso. Este dispositivo mide cuánto oxígeno tiene en la sangre.
  • Desconexión gradual del respirador. A medida que los pulmones de su bebé crecen, pueden encargarse mejor de la función de respiración.
  • Terapia de reemplazo de surfactante. El surfactante se inserta en una sonda que se coloca en la tráquea del bebé.
  • Medicamentos. El profesional de la salud de su hijo puede darle estos medicamentos:
    • Broncodilatadores para abrir las vías respiratorias
    • Esteroides para reducir la inflamación
    • Diuréticos para reducir el líquido extra en los pulmones
    • Antibióticos para combatir una infección
  • Nutrición y líquidos por vía intravenosa. Esto ayudará a que su bebé y sus pulmones crezcan. El profesional de la salud que lo atiende observará la ingesta de líquidos. En los pulmones de su hijo puede acumularse líquido extra, lo cual puede dificultar la respiración.
  • Cunas de calor radiante o incubadoras. Estas máquinas se utilizan para mantener cálido el ambiente del bebé. También pueden reducir el riesgo de infección.
  • Vacunas. Pueden reducir el riesgo de infecciones pulmonares, entre ellas, la gripe (influenza) y el virus respiratorio sincitial.

La enfermedad pulmonar crónica puede ser un problema de larga duración. Algunos bebés necesitan respirador durante varios meses. Otros necesitan oxígeno cuando dejan el hospital y se van a su casa. Pero la mayoría de ellos ya han dejado de recibir oxígeno cuando cumplen su primer año. Los bebés con esta enfermedad pueden tener mayor riesgo de infecciones pulmonares. Es posible que algunos deban volver a ser hospitalizados.

Prevención

Tener un embarazo saludable puede evitar que su bebé nazca antes de que sus pulmones estén completamente formados. No todas las causas de nacimientos prematuros pueden prevenirse. Pero usted puede aumentar las probabilidades de tener un embarazo sin complicaciones si:

  • Cumple con sus controles prenatales
  • Sigue una dieta saludable
  • No fuma y se mantiene alejada del humo del tabaco
  • No consume alcohol ni drogas ilegales
  • Evita infecciones
  • Se ocupa de cualquier problema de salud crónico que tenga

Si parece que existe la posibilidad de que su hijo nazca antes, su profesional de la salud puede inyectarle un medicamento denominado "betametasona". Este medicamento corticosteroide puede favorecer el desarrollo de los pulmones antes del nacimiento.

Puntos claves

  • "Enfermedad pulmonar crónica" es un término general que engloba los problemas respiratorios de larga duración que sufren algunos bebés prematuros.
  • Esta enfermedad se produce cuando un respirador o el oxígeno lastiman los pulmones del bebé.
  • Los síntomas incluyen dificultad para respirar y necesidad de oxígeno una vez que el bebé prematuro alcanza la edad ajustada de 36 semanas de gestación.
  • El tratamiento puede incluir oxígeno extra, un respirador y reemplazo de surfactante.
  • A la mayoría de los bebés se les puede retirar el oxígeno cuando cumplen su primer año.

Próximos pasos

Recomendaciones para aprovechar al máximo la consulta con el profesional de la salud:

  • Conozca el motivo de la consulta y defina su objetivo.
  • Antes de la consulta, anote las preguntas que desea hacerle al profesional de la salud.
  • Durante la consulta, anote el nombre de cualquier diagnóstico, medicamento, tratamiento o estudios nuevos. También anote las nuevas instrucciones que le dé el profesional de la salud.
  • Pregunte por qué se le receta a su hijo cada nuevo medicamento o tratamiento y cómo lo ayudará. También conozca los efectos secundarios.
  • Pregunte si la anomalía de su hijo se puede tratar de alguna otra manera.
  • Pregunte por qué se recomienda determinado estudio o procedimiento y qué podrían significar los resultados.
  • Tenga claro lo que puede ocurrir si su hijo no toma los medicamentos o no se somete a las pruebas ni a los procedimientos.
  • Si su hijo tiene una cita de seguimiento, anote la fecha, la hora y el objetivo de la consulta.
  • Consulte cómo puede comunicarse con el profesional de la salud fuera del horario de atención. Esto es importante en caso de que su hijo se enferme y usted tenga dudas o necesite asesoramiento.

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