¿Qué es el SII en niños?
El síndrome del intestino irritable es un trastorno prolongado (crónico) que afecta el intestino delgado y el intestino grueso (colon). Este síndrome causa síntomas dolorosos en el vientre (abdominales) y en los intestinos.
Con síndrome del intestino irritable, el colon parece normal, pero se produce dolor y cambios en los hábitos intestinales.
¿Qué causa el síndrome del intestino irritable en un niño?
Se desconoce la causa física exacta del síndrome del intestino irritable. Un niño con síndrome del intestino irritable puede tener un colon más sensible de lo normal. Esto significa que el colon tiene una fuerte reacción a cosas que normalmente no deberían afectarlo.
Los niños pueden sentir síntomas de síndrome del color irritable debido a:
- Problemas con la forma en que los alimentos se mueven a través de su sistema digestivo.
- Sensibilidad extrema del interior del intestino al estiramiento y al movimiento.
- Estrés.
- Crecimiento excesivo de ciertas bacterias en el intestino delgado.
- Sensibilidad a ciertos alimentos, como la lactosa, fructosa y sacarosa.
- Otras afecciones que pueden causar el mismo tipo de síntomas del síndrome del intestino irritable, como la enfermedad celíaca.
Todo esto puede causar síntomas de síndrome del intestino irritable. Asegúrele a su hijo que el dolor de vientre es real y no inventado (imaginario).
¿Qué niños corren riesgo de tener síndrome del intestino irritable?
Los niños corren mayor riesgo de tener síndrome del intestino irritable si uno o ambos padres tienen la afección. Los adolescentes corren más riesgo que los niños más pequeños. El SII afecta a hombres y mujeres por igual. Los antecedentes de abuso o situaciones estresantes puede aumentar el riesgo tanto en niños como en adultos.
¿Cuáles son los síntomas del síndrome del intestino irritable en los niños?
El SII se define como dolor o calambres abdominales con un cambio en los hábitos intestinales, como diarrea, estreñimiento o ambos. Los síntomas de cada niño pueden variar.
y pueden incluir lo siguiente:
- Dolor de vientre que sigue produciéndose. El dolor que continúa durante más de 3 meses es a largo plazo (crónico)
- Un cambio en los hábitos intestinales, como diarrea o estreñimiento.
- Malestar estomacal (náuseas).
- Mareos.
- Pérdida de apetito.
- Hinchazón (distensión abdominal) y gases.
- Calambres.
- Necesidad de defecar de inmediato.
- Sensación de que no han salido todas las heces durante una evacuación intestinal.
- Mucosidad en las heces.
Otros problemas de salud pueden causar síntomas similares a los del síndrome del intestino irritable. Asegúrese de que su hijo vea a un médico para obtener un diagnóstico.
¿Cómo se diagnostica el síndrome del SII en un niño?
El médico de su hijo le preguntará sobre sus antecedentes médicos y le hará un examen físico. El diagnóstico de síndrome del intestino irritable se realiza descartando otras causas de los síntomas.
Hay algunos síntomas que pueden apuntar a una causa distinta al síndrome del intestino irritable. Esto puede ayudar al médico de su hijo a decidir qué procedimientos y pruebas de laboratorio pueden ser necesarios. Entre los síntomas se incluyen los siguientes:
- Pérdida de peso.
- Vómitos.
- Fiebre sin motivo.
- Diarrea con sangre.
- Retraso en el crecimiento.
- Hígado agrandado.
El médico ordenará pruebas de laboratorio para verificar si hay infección e inflamación. Estas podrían incluir lo siguiente:
- Análisis de sangre. Estas pruebas se realizan para verificar si su hijo tiene anemia, una infección o una enfermedad causada por inflamación o irritación.
- Análisis de orina y urocultivo. Estos ayudan a detectar infecciones urinarias.
- Muestra de heces. Busca bacterias y parásitos que puedan causar diarrea. También permite detectar inflamación en el intestino.
- Muestras de heces Prueba FIT Esta prueba revisa las heces en busca de sangre. Se realiza más comúnmente que la prueba más antigua, la prueba de sangre oculta. Si se encuentra sangre, puede haber inflamación en el tracto gastrointestinal (GI).
- Pruebas de aliento. Se pueden realizar diferentes pruebas de aliento para ver si existe un crecimiento bacteriano excesivo o si su hijo no está digiriendo algunos azúcares adecuadamente, como la lactosa, la fructosa o la sacarosa. Un ejemplo de una prueba de aliento es la prueba de hidrógeno. Esta prueba se realiza para ver si su hijo no puede digerir la lactosa, lo que se llama intolerancia a la lactosa. La lactosa es un azúcar que se encuentra en la leche y los productos lácteos.
- Radiografía abdominal. Esta sencilla prueba le da al médico una idea de cómo se ven los órganos internos.
- Ecografía abdominal. Esta prueba de diagnóstico por la imagen muestra los órganos internos mientras funcionan. Crea imágenes mediante el uso de ondas de sonido de alta frecuencia. A veces, se realizan otras pruebas de diagnóstico por imagen, como una resonancia magnética o una tomografía computarizada, si es necesario, para detectar otras afecciones que puedan tener síntomas similares a los del síndrome del intestino irritable.
- EGD (esofagogastroduodenoscopia) o endoscopia superior. Esta prueba utiliza un tubo pequeño y flexible con una luz y una lente de cámara en el extremo (endoscopio) para revisar el interior de una parte del tracto digestivo. También se pueden tomar muestras de tejido (biopsias) del interior del tracto digestivo para su análisis.
- Colonoscopía. En esta prueba se utiliza un tubo largo y flexible con una luz y una lente de cámara en el extremo (colonoscopio) para revisar el interior del intestino grueso. También se pueden tomar muestras de tejido (biopsias), según los síntomas de su hijo y el aspecto del colon.
¿Cómo se trata el síndrome del intestino irritable en un niño?
No hay cura para el síndrome del intestino irritable. El objetivo principal del tratamiento es aliviar los síntomas y ayudar a su hijo a volver a sus actividades diarias normales. El tratamiento puede incluir cambios en la dieta, medicamentos y manejo del estrés.
Cambios nutricionales
- El azúcar de lactosa puede causar síntomas de síndrome del intestino irritable. Si su hijo no puede digerir la lactosa (es intolerante a la lactosa), es mejor limitarla. Hable con el médico de su hijo acerca de darle la enzima que digiere el azúcar (lactasa).
- Pruebe una dieta baja en FODMAP. Esta dieta limita los alimentos que su hijo quizás no digiera correctamente. Estos alimentos pueden causar síntomas de síndrome del intestino irritable. Pero antes de comenzar cualquier dieta específica, consulte al médico de su hijo.
- La fibra soluble frecuentemente ayuda, pero la fibra insoluble puede aumentar los gases y la hinchazón.
- Consulte con el médico de su hijo antes de agregar bacterias buenas (probióticos) a la dieta de su hijo. No todos los probióticos son iguales, y no están regulados por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA).
- Es posible que deba hacer otros cambios en la dieta de su hijo si tiene una alergia alimentaria o una intolerancia alimentaria.
- Pida hablar con un especialista en dietética matriculado si tiene preguntas o inquietudes sobre los cambios necesarios en la dieta.
Medicamentos
- Si su hijo tiene síntomas graves, es posible que necesite medicamentos.
Manejo del estrés
- Cuando su hijo tenga un episodio doloroso de síndrome del intestino irritable, trate de ayudarlo a concentrarse en algo divertido o agradable.
- En casos poco frecuentes, se puede consultar a especialistas para controlar el dolor. Métodos como la biorretroalimentación y la acupuntura pueden ayudar. La atención plena y el yoga también pueden ayudar. Hay muchas aplicaciones en línea que ayudan a enseñar mindfulness y yoga, y también puede hacerlo con su hijo en casa.
- Lleve un registro y maneje su propio estrés. Cuidar a un niño con síndrome del intestino irritable puede ser emocional y físicamente extenuante. Cuidarse a sí mismo también ayudará a su hijo a lidiar con el estrés.
¿Cuáles son las posibles complicaciones del síndrome del SII en un niño?
Un niño con síndrome del intestino irritable a menudo no se siente bien. Y los síntomas físicos del síndrome del intestino irritable pueden provocar estrés y problemas emocionales. Por ejemplo, es posible que los niños con diarrea no lleguen al baño a tiempo. Esto puede hacer que se sientan avergonzados. Es posible que no quieran ir a la escuela o jugar con amigos. Esto puede causar depresión y ansiedad.
La mayoría de los niños con síndrome del intestino irritable continúan creciendo y desarrollándose normalmente. Pero es posible que algunos niños coman menos para limitar el dolor que puede acompañar a la digestión. Esto puede provocar pérdida de peso.
¿Cómo puedo ayudar a mi hijo a vivir con SII?
Los síntomas del síndrome del intestino irritable pueden afectar las actividades diarias de su hijo. Es importante trabajar con el médico de su hijo para controlar la enfermedad. Es posible que usted necesite un plan para lidiar con problemas como la dieta, la escuela y la salud mental o emocional. De una manera apropiada para su edad, enséñele a su hijo sobre el síndrome del intestino irritable, incluso cómo ayudar a controlar los síntomas.
Es importante conocer los desencadenantes que causan los síntomas de su hijo y luego evitarlos. Algunos pueden ser los siguientes:
- Comidas abundantes. Comer comidas más pequeñas con más frecuencia durante el día puede ser útil.
- Alimentos grasos.
- Productos lácteos.
- Cafeína.
- Edulcorantes artificiales.
Llevar un diario de alimentos y síntomas puede ayudarlo a comprender mejor los desencadenantes de su hijo.
Ayude a su hijo a encontrar formas positivas de afrontar la situación. Esto puede ayudarlo a participar en la escuela y otras actividades. Algunos métodos que pueden resultar útiles son los siguientes:
- Técnicas de relajación.
- Distracción.
- Imágenes guiadas.
- Hipnoterapia.
- Terapia cognitivo-conductual.
- Biorretroalimentación.
Hable con el médico de su hijo y el personal de la escuela para encontrar métodos y técnicas que puedan ser adecuados para su hijo.
Si su hijo tiene dificultades para sobrellevar el síndrome del intestino irritable, hable con su médico. Considere la posibilidad de que su hijo consulte a un especialista, como:
- Pediatra del desarrollo conductual.
- Especialista en medicina adolescente.
- Proveedor de salud mental.
- Psicólogo escolar o consejero escolar.
¿Cuándo debo llamar al médico de mi hijo?
Comuníquese con el médico de su hijo si este tiene:
- Dolor abdominal (vientre).
- Diarrea o estreñimiento prolongados (crónicos).
- Otros síntomas gastrointestinales.
- Pérdida de peso inexplicable.
Comuníquese de inmediato con el médico de su hijo si a su hijo le han diagnosticado síndrome del intestino irritable y presenta otros síntomas, como los siguientes:
- Pérdida de peso.
- Vómitos.
- Diarrea intensa.
- Fiebre.
- Síntomas urinarios.
- Diarrea con sangre.
- Cambios en la piel.
- Signos de depresión, como mayor aislamiento, tristeza, irritabilidad o pérdida de interés en las actividades habituales.
Puntos clave sobre el síndrome del SII en niños
- El síndrome del intestino irritable es una enfermedad prolongada (crónica) que afecta los intestinos delgado y grueso.
- Este síndrome causa síntomas dolorosos en el vientre y en los intestinos. Se define como dolor o calambres abdominales acompañados por cambios en los hábitos intestinales, con diarrea o constipación.
- Trate de encontrar los desencadenantes que causan los síntomas de su hijo. Luego, enséñele a su hijo a evitar esos desencadenantes.
- No hay cura, pero los síntomas del SII pueden mejorar. El objetivo del tratamiento es aliviar los síntomas y ayudar a su hijo a volver a su vida diaria normal.
- Los síntomas del síndrome del intestino irritable pueden afectar las actividades diarias de su hijo. Trabaje con el médico de su hijo para controlar la afección.
Próximos pasos
Estos son algunos consejos para ayudarlo a aprovechar al máximo una visita al médico de su hijo:
- Conozca el motivo de la consulta y defina su objetivo.
- Antes de la consulta, anote las preguntas que desea hacerle al profesional de la salud.
- Durante la visita, anote el nombre de cualquier diagnóstico, medicamento, tratamiento o prueba nuevos. Anote también las nuevas instrucciones que su médico le dé para su hijo.
- Pregunte por qué se le receta a su hijo cada nuevo medicamento o tratamiento y cómo lo ayudará. También conozca los efectos secundarios.
- Pregunte si la anomalía de su hijo se puede tratar de alguna otra manera.
- Pregunte por qué se recomienda determinado estudio o procedimiento y qué podrían significar los resultados.
- Tenga claro lo que puede ocurrir si su hijo no toma los medicamentos o no se somete a las pruebas ni a los procedimientos.
- Si su hijo tiene una cita de seguimiento, anote la fecha, la hora y el objetivo de la consulta.
- Sepa cómo puede comunicarse con el médico de su hijo después del horario de atención. Esto es importante en caso de que su hijo se enferme y usted tenga dudas o necesite asesoramiento.
Revisor médico en línea: Jen Lehrer MD
Revisor médico en línea: Marianne Fraser MSN RN
Revisor médico en línea: Tara Novick BSN MSN
Fecha de la última revisión: 09/01/2025
© 2000-2026 The StayWell Company, LLC. Todos los derechos reservados. Esta información no pretende reemplazar la atención médica profesional. Siga siempre las instrucciones de su profesional de la salud.