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Faringitis y amigdalitis en niños

Aspectos generales

La faringitis es el enrojecimiento, dolor e hinchazón de la garganta (faringe). La amigdalitis es una inflamación de las amígdalas. Las amígdalas son un par de masas de tejido en ambos lados de la parte posterior de la garganta. Son parte del sistema inmunitario, la parte del organismo que combate las infecciones y otras enfermedades. Su hijo puede tener faringitis, amigdalitis o ambas (faringoamigdalitis).

Causas

La faringitis puede ser causada por muchos factores. Las infecciones virales son la causa más común. La amigdalitis suele deberse a infecciones virales o bacterianas. Otras causas incluyen:

  • Bacterias, como las que causan amigdalitis estreptocócica
  • Hongos, como los que causan una candidiasis
  • Alergias, como fiebre del heno o alergias que afectan la nariz
  • Infección de los senos paranasales
  • Cáncer
  • Lesiones
  • Agentes irritantes, como el humo del cigarrillo o la contaminación atmosférica
  • Ácidos estomacales en la garganta

Factores de riesgo

Las infecciones virales y bacterianas se transmiten por contacto estrecho con otras personas enfermas. Por ejemplo, los niños que asisten a la escuela o la guardería están en riesgo. Esto es especialmente cierto durante los meses de invierno, cuando ocurren la mayoría de las infecciones virales y bacterianas.

Síntomas

Estos pueden manifestarse un poco diferente en cada niño. Entre ellos, se encuentran los siguientes:

  • Dolor de garganta
  • Dificultad o dolor al deglutir
  • Ganglios cervicales agrandados y dolorosos
  • Ronquera o cambio de voz
  • Fiebre o escalofríos
  • Dolor de cabeza
  • Dolor de oído
  • Náuseas y vómitos
  • Dolor de vientre
  • Sentirse adolorido y cansado
  • Garganta enrojecida o inflamada
  • Amígdalas enrojecidas o agrandadas
  • La garganta o las amígdalas pueden tener una secreción blanquecina
  • Dificultad para respirar o ronquidos

Los síntomas de la faringitis y la amigdalitis pueden parecerse a los de otras enfermedades. Asegúrese de hacer atender a su hijo por un profesional de la salud para recibir un diagnóstico.

Diagnóstico

El profesional de la salud de su hijo le preguntará acerca de los síntomas actuales de su hijo. Tomará la temperatura de su hijo. El profesional de la salud examinará a su hijo y prestará especial atención a los oídos, la nariz, la garganta y las amígdalas. Según los síntomas de su hijo, el profesional de la salud puede realizar un cultivo de exudado faríngeo o análisis de sangre.

Es posible que a su hijo le realicen una prueba de estreptococo rápida. Esta es una prueba rápida para ver si su hijo tiene amigdalitis estreptocócica. Es importante controlar la amigdalitis estreptocócica para tratarla y prevenir complicaciones. Es posible que a su hijo también le realicen un cultivo de exudado faríngeo. Esto también verifica si hay estreptococo y cuál es el mejor antibiótico para tratarlo. Se necesitan unos días para obtener los resultados. Se pueden realizar análisis de sangre para detectar infecciones como la mononucleosis infecciosa.

Tratamiento

El tratamiento dependerá de los síntomas, la edad y el estado de salud general de su niño. También dependerá de la gravedad de la anomalía.

Si su hijo tiene una infección bacteriana, será tratado con antibióticos. Si las bacterias no son la causa de la infección, el tratamiento se centrará en hacer que su hijo se sienta cómodo. El tratamiento consta de lo siguiente:

  • Tomar acetaminofén o ibuprofeno en forma líquida o en pastillas para el dolor. Se pueden recomendar otros medicamentos o tratamientos para el dolor intenso.
  • Aumentar la cantidad de líquido que bebe su hijo. Algunos tés tienen ingredientes que alivian la garganta.
  • Consumir alimentos suaves y frescos como gelatina, helado y paletas heladas.
  • Hacer gárgaras con agua salada (para niños más grandes). Pídale instrucciones al profesional de la salud de su hijo.
  • Tomar gotas para la garganta o comer caramelos duros (para niños más grandes).

La amigdalitis también puede requerir una hospitalización si las amígdalas agrandadas bloquean las vías respiratorias. En algunos niños con amigdalitis recurrente, el profesional de la salud puede recomendar que le extirpen las amígdalas a su hijo (amigdalectomía). Es probable que el profesional de la salud de su hijo quiera que consulte a un especialista en oído, nariz y garganta (otorrinolaringólogo).

Prevención

Para ayudar a evitar que su hijo se enferme:

  • Haga que practique una buena higiene de manos.
  • Manténgalo alejado de personas que tengan dolor de garganta, resfrío u otras infecciones de las vías respiratorias superiores.
  • No fume y mantenga a su hijo alejado del humo del tabaco.
  • Mantenga a su hijo al día con sus vacunas.

Complicaciones

Las complicaciones de la faringitis y la amigdalitis son las siguientes:

  • Infecciones graves en la zona de la garganta
  • Pérdida de líquidos o deshidratación en el organismo por problemas para comer y beber
  • Problemas respiratorios por amígdalas muy grandes con amigdalitis

La amigdalitis estreptocócica no tratada puede provocar problemas cardíacos y renales, infección del oído medio, infección pulmonar o infección de la cubierta del encéfalo y la médula espinal.

Cuándo se debe llamar al profesional de la salud

Comuníquese con el profesional de la salud que atiende a su hijo si este último tiene:

  • Dolor de garganta, especialmente si no desaparece en unos días
  • Dolor de garganta y otros síntomas, como fiebre

Llame al 911 o a su número local de emergencia si su hijo tiene:

  • Dificultad para respirar
  • Dolor de garganta severo y dificultad para deglutir o respirar, babeo, o rigidez o hinchazón en el cuello

Puntos claves

  • La faringitis es una inflamación de la garganta. La amigdalitis es una inflamación de las amígdalas.
  • Los virus son la causa más común. No requieren antibióticos para el tratamiento.
  • Si las bacterias no son la causa de la infección, el tratamiento se centra en la comodidad de su hijo.
  • Si el dolor de garganta de su hijo es severo e incluye dificultad para deglutir o respirar, babeo, rigidez o hinchazón en el cuello, llame al 911 o a su número local de emergencia.

Próximos pasos

Recomendaciones para aprovechar al máximo la consulta con el profesional de la salud:

  • Conozca el motivo de la consulta y defina su objetivo.
  • Antes de la consulta, anote las preguntas que desea hacerle al profesional de la salud.
  • Durante la visita, anote el nombre de cualquier diagnóstico, medicamento, tratamiento o estudio nuevos. También anote las nuevas instrucciones que le dé el profesional de la salud.
  • Pregunte por qué se le receta a su hijo cada nuevo medicamento o tratamiento y cómo lo ayudará. También conozca los efectos secundarios.
  • Pregunte si la anomalía de su hijo se puede tratar de alguna otra manera.
  • Pregunte por qué se recomienda determinado estudio o procedimiento y qué podrían significar los resultados.
  • Tenga claro lo que puede ocurrir si su hijo no toma los medicamentos o no se somete a las pruebas ni a los procedimientos.
  • Si su hijo tiene una cita de seguimiento, anote la fecha, la hora y el objetivo de la consulta.
  • Consulte cómo puede comunicarse con el profesional de la salud fuera del horario de atención. Esto es importante en caso de que su hijo se enferme y usted tenga dudas o necesite asesoramiento.

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