Prematuridad
¿Qué es la prematuridad?
Se considera que un bebé que nace antes de las 37 semanas de embarazo es prematuro o ha nacido antes de tiempo. Otros términos utilizados para referirse a la prematuridad son prematuro y los apodos "prematuro" o "premie". Aproximadamente 1 de cada 10 bebés nacen prematuramente. Los partos de gemelos o partos múltiples tienen más probabilidades de ser prematuros que los partos de un solo bebé.
Muchos bebés prematuros pesan menos de 5 libras con 8 onzas (2,500 gramos). Esto se considera bajo peso al nacer. Los riesgos relacionados con la prematuridad son mayores en los bebés de menor edad y menor peso. Pero incluso los bebés prematuros de mayor edad y mayor peso tienen riesgos.
¿Qué causa la prematuridad?
El nacimiento prematuro puede deberse a varios motivos. Aproximadamente 2 de cada 3 nacimientos prematuros se deben a problemas que directamente provocan el trabajo de parto y parto antes de tiempo, como los enumerados a continuación. Otros problemas pueden enfermarla a usted o a su bebé, lo que puede hacer necesario un parto prematuro. En algunos casos, se desconoce la causa exacta por la que un bebé nace prematuro. Esto puede ser cierto aunque haya "hecho todo bien" durante su embarazo.
Estas son cuatro causas posibles del trabajo de parto prematuro:
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Estar embarazada de más de un bebé.
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Sangrado u otros problemas en el útero.
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Estrés.
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Infección en el útero o en otra parte del cuerpo.
¿Quién está en riesgo de nacimiento prematuro?
Es común no tener factores de riesgo conocidos para el nacimiento prematuro. Sin embargo, muchos factores pueden aumentar las probabilidades.
Entre los factores de riesgo que la hacen más propensa a dar a luz antes de tiempo se incluyen:
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Haber tenido un trabajo de parto o parto prematuro en el pasado.
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Quedar embarazada poco tiempo (menos de un año) después de haber tenido un bebé.
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Estar embarazada de más de un bebé.
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Tener anomalías en el cuello uterino o el útero.
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Ser joven, como adolescente, o mayor de 35 años.
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Ser afroamericano.
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Tener problemas de salud, como presión arterial alta, diabetes, cardiopatías o enfermedad renal, o altos niveles de estrés social y psicológico.
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Fumar.
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Consumir drogas, como la cocaína.
Además, el desarrollo de ciertos problemas durante el embarazo hace que un parto prematuro sea más probable. Estos problemas incluyen:
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Infecciones.
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Presión arterial alta.
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Diabetes.
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Problemas de coagulación sanguínea.
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Problemas con la placenta.
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Sangrado vaginal.
Ciertos problemas de desarrollo en los bebés también pueden conducir al nacimiento prematuro.
¿Cuáles son los síntomas de la prematuridad?
El aspecto y la conducta de un bebé prematuro dependen de qué tan prematuro sea. Los síntomas más comunes de un bebé prematuro incluyen:
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Tamaño pequeño. Los bebés prematuros por lo general pesan menos de 5 libras con 8 onzas.
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Piel delgada, brillosa, rosada o roja, según qué tan prematuro sea. En algunos casos, se le pueden ver las venas a través de la piel.
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Poca grasa corporal.
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Poco pelo en el cuero cabelludo. Los bebés pueden tener mucho vello corporal suave (lanugo) dependiendo de qué tan temprano nacieron.
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Llanto débil y dificultad para respirar debido a pulmones subdesarrollados y músculos débiles.
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Bajo tono muscular.
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Genitales que aún no están completamente desarrollados.
Los síntomas de prematuridad pueden parecerse a los de otras enfermedades. Asegúrese de que su bebé vea a su médico para obtener un diagnóstico.
¿Cómo se diagnostica la prematuridad?
Se considera que un bebé que nace antes de las 37 semanas de embarazo es prematuro o ha nacido antes de tiempo. Las definiciones más específicas incluyen:
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Bebés nacidos antes de término. Bebés nacidos entre las 37 semanas y las 38 semanas con 6 días. Se considera que estos bebés nacieron antes de tiempo pero no son prematuros.
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Bebés prematuros tardíos. Bebés nacidos entre las 34 semanas y las 36 semanas con 6 días.
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Bebés prematuros moderados. Bebés nacidos entre las 32 semanas y las 33 semanas con 6 días.
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Bebés muy prematuros. Bebés con menos de 32 semanas.
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Bebés prematuros extremos. Bebés con menos de 28 semanas.
¿Cómo se trata la prematuridad?
El tratamiento dependerá de los síntomas, la edad y el estado de salud general de su niño. También dependerá de la gravedad de la anomalía. El tratamiento general para la prematuridad consiste en atender a los bebés con cuidados intensivos hasta que se hayan desarrollado lo suficiente como para respirar, comer y mantenerse calientes por sí mismos. Por lo general, esto sucede alrededor del momento de su fecha de parto.
El tratamiento consta de lo siguiente:
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Corticosteroides que se administran antes de un nacimiento prematuro para ayudar a que los pulmones y otros órganos del bebé crezcan y maduren.
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Sulfato de magnesio administrado antes de un nacimiento prematuro para ayudar a proteger el cerebro del bebé.
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Controlar la temperatura, la presión arterial, la frecuencia cardíaca y respiratoria, y los niveles de oxígeno del bebé.
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Cama o incubadora con control de temperatura.
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Soporte de oxígeno o presión administrado por máscaras, bigoteras o máquinas llamadas respiradores
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Líquidos, alimentos o medicamentos intravenosos.
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Alimentación especial con una sonda en la nariz o boca que suministra leche materna o fórmula al estómago.
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Radiografías u otras pruebas de diagnóstico por la imagen.
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Contacto piel a piel con los padres (método canguro).
¿Cuáles son las posibles complicaciones de la prematuridad?
Los bebés prematuros quedan al cuidado de un neonatólogo. Este es un pediatra con capacitación adicional para atender a recién nacidos gravemente enfermos. Es posible que también otros especialistas atiendan a los bebés, según sus problemas de salud.
Los bebés prematuros nacen antes de que su cuerpo y sus sistemas de órganos se terminen de formar. Son más pequeños de lo que habrían sido si el embarazo hubiera llegado a término. Es posible que necesiten ayuda para respirar, alimentarse, combatir infecciones y mantener el calor. Los bebés extremadamente prematuros, aquellos nacidos antes de las 28 semanas, son los que tienen el mayor riesgo de sufrir problemas de salud. Sus órganos y sistemas corporales no están listos para la vida por sí solos fuera del útero. Y es posible que no estén lo suficientemente desarrollados para funcionar bien, incluso con cuidados intensivos.
Estos son algunos de los problemas que pueden tener los bebés prematuros:
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Mantener la temperatura corporal estable o mantener el calor.
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Problemas respiratorios, incluidos problemas graves a corto y largo plazo.
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Problemas de presión arterial debido a la inmadurez de varios sistemas de órganos (especialmente presión arterial baja en las primeras horas y días).
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Problemas sanguíneos. Estos incluyen recuentos bajos de glóbulos rojos (anemia) y color amarillo de la piel por descomposición de los glóbulos rojos (ictericia).
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Problemas renales por falta de madurez.
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Problemas digestivos, incluidas dificultades de absorción y digestión. La mayoría de los bebés prematuros necesitan nutrición intravenosa durante algún tiempo. En algunos casos, puede haber inflamación y destrucción de algunas partes del intestino (enterocolitis necrotizante). Por lo general, los bebés no pueden recibir alimento por boca hasta que se aproxima la fecha de parto que estaba prevista y necesitan alimentarse por sonda nasogástrica. La mejor alimentación es la leche materna. Si esto no es posible, la leche materna donada de un banco de leche es la alternativa más segura.
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Problemas del sistema nervioso, incluyendo sangrado en el cerebro o convulsiones.
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Infecciones debidas a un sistema inmunitario inmaduro y, por lo tanto, incapaz de combatir bacterias y virus en el medio ambiente.
Los bebés prematuros también pueden tener problemas de salud a largo plazo. Generalmente, cuanto más prematuro es un bebé, más graves y prolongados son.
¿Se puede prevenir la prematuridad?
A pesar de nacer antes de tiempo y ser muy pequeños, cada vez son más los bebés que sobreviven. Sin embargo, lo más conveniente es prevenir el trabajo de parto prematuro y otros problemas de salud, si es posible.
Es importante recibir una buena atención prenatal durante el embarazo. Su médico o partera puede ayudar a encontrar problemas y sugerir cambios en el estilo de vida para reducir el riesgo de trabajo de parto y parto prematuros. Estas son algunas maneras de prevenir un parto prematuro:
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Dejar de fumar, si fuma. Dejar de fumar antes de quedar embarazada.
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No consumir alcohol ni drogas.
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Averiguar si está en riesgo de trabajo de parto prematuro.
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Conocer los síntomas del trabajo de parto prematuro.
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Recibir tratamiento para el trabajo de parto prematuro.
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Esperar al menos 18 meses entre embarazos.
¿Cómo se maneja la prematuridad?
Los bebés prematuros a menudo necesitan tiempo adicional para desarrollarse y crecer. En el hospital, durante este tiempo puede ser necesario que aprendan a comer y dormir, o que aumenten de peso de manera constante. Los bebés pueden permanecer en el hospital hasta aproximadamente el momento en que llegan a la fecha prevista para el parto. En general, reciben atención en una unidad de cuidados intensivos neonatales.
Hable con el médico de su bebé acerca de cuándo podrá irse a casa. En general, los bebés pueden irse a su casa cuando:
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No tienen enfermedades graves.
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Puede mantenerse caliente en una cuna abierta sin necesidad de calor adicional.
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Tome todos los alimentos por vía oral, manteniendo su tasa de crecimiento esperada.
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No tener interrupciones recientes en la respiración (apnea) o frecuencia cardíaca baja.
Antes del alta, se debe realizar a los bebés prematuros un examen ocular y una prueba de audición para descartar la presencia de problemas relacionados con la prematuridad. Antes de que su bebé pueda irse a casa, debe estar segura de que podrá atenderlo, darle los medicamentos y alimentarlo. También necesitará información sobre las visitas de seguimiento con el médico de su bebé y las vacunas. Muchos hospitales tienen programas especiales de seguimiento para bebés prematuros y con bajo peso al nacer.
Aunque estén listos para irse a casa, algunos bebés siguen teniendo necesidades especiales. Esto incluye, por ejemplo, oxígeno adicional o alimentación por sonda nasogástrica. Se le enseñará a cuidar a su bebé si se encuentra en alguna de estas situaciones. El personal del hospital puede ayudarla a preparar su hogar para la atención domiciliaria especial que necesitará.
Pregúntele al médico de su bebé acerca de pasar la noche con él en el hospital antes de que su bebé se vaya a casa. Esto puede ayudarle a acostumbrarse a cuidar a su bebé mientras el personal del hospital está cerca para brindar ayuda y tranquilidad. También puede sentirse más segura al llevar a su bebé a casa si ha aprendido reanimación cardiopulmonar y primeros auxilios para bebés.
Los bebés prematuros tienen mayor riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante. Siempre que acueste a su bebé para dormir, debe colocarlo boca arriba.
Puntos clave sobre la prematuridad
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Los bebés que nacen antes de las 37 semanas de embarazo se consideran prematuros o nacidos antes de tiempo.
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Muchos bebés prematuros pesan menos de 5 libras con 8 onzas (2,500 gramos). A esto se lo denomina "bajo peso al nacer".
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Los bebés prematuros pueden tener problemas de salud a largo plazo. En general, cuanto más prematuro es un bebé, más graves y prolongados pueden ser los problemas de salud.
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La atención prenatal es un factor clave para prevenir los nacimientos prematuros y el bajo peso al nacer.
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Los bebés prematuros tienen mayor riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante.
Próximos pasos
Consejos para ayudarle a aprovechar al máximo una consulta al médico de su hijo:
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Conozca el motivo de la consulta y defina su objetivo.
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Antes de la consulta, anote las preguntas que desea hacerle al profesional de la salud.
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Durante la visita, anote el nombre de cualquier diagnóstico, medicamento, tratamiento o estudio nuevos. Anote también las nuevas instrucciones que el médico le dé para su hijo.
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Pregunte por qué se le receta a su hijo cada nuevo medicamento o tratamiento y cómo lo ayudará. También conozca los efectos secundarios.
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Pregunte si la anomalía de su hijo se puede tratar de alguna otra manera.
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Pregunte por qué se recomienda determinado estudio o procedimiento y qué podrían significar los resultados.
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Tenga claro lo que puede ocurrir si su hijo no toma los medicamentos o no se somete a las pruebas ni a los procedimientos.
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Si su hijo tiene una cita de seguimiento, anote la fecha, la hora y el objetivo de la consulta.
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Sepa cómo puede comunicarse con el médico de su hijo después del horario de atención. Esto es importante en caso de que su hijo se enferme y usted tenga dudas o necesite asesoramiento.
Revisor médico en línea: Mary Terrell MD
Revisor médico en línea: Stacey Wojcik MBA BSN RN
Fecha de la última revisión: 06/01/2025
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