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Una semana en la vida de un residente de pediatría

Publicado el 18 de oct. de 2020

¿Alguna vez se preguntó cómo es la semana típica de un residente de pediatría? ¡Tiene suerte! La Dra. Kelly Hady, médica residente de pediatría de Valley Children's, nos permite acompañarla durante una semana y echarle un vistazo a la actividad diaria de un residente.
 

Kelly Hady, MD, médica residente, 1.° año de residencia, alias «interna»
Ciudad natal: Atlanta, Georgia
 

LUNES

5:30 a. m. - ¡Me despierto y salgo a trabajar! Lo que hago en el trabajo (y el área donde lo hago) varía, pero durante el mes de octubre de 2020, estuve en la rotación de una unidad de cuidados intensivos neonatales. Como internos, rotamos en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales de Valley Children's en St. Agnes Hospital. Es una buena introducción a la neonatología antes de que hagamos rotaciones en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales de nivel 4 del hospital principal.


6:30 a. m. - Llego al trabajo y comienzo con la «revisión previa a la ronda» de mis pacientes asignados. Esto implica revisar las historias clínicas de cada uno de los bebés, reunir información esencial sobre cómo pasaron la noche (es decir, alimentación y respiración, si hicieron pis y caca, etc.) y revisar todos los resultados de análisis de laboratorio que hayamos hecho (la mayoría de los bebés que están aquí son prematuros ¡y siempre me asombra lo pequeñitos que son!).

9:00 a. m. - Llega el médico a cargo y comenzamos con la «ronda de pacientes», es decir, la visita a cada uno de los pacientes, habitación por habitación. Presento la información de cada paciente a mi médico a cargo y analizamos el plan o cualquier cambio en el tratamiento. A menudo, el médico a cargo también nos enseña algo durante estas charlas; hoy hablamos sobre cómo ajustar las configuraciones de un respirador para administrar oxígeno a los pulmones del bebé.

12:30 p. m. - Hago un almuerzo rápido (¡porque todos tenemos que comer!), termino mis notas y hago llamadas para brindar información actualizada a las familias.

2:00 p. m. - Recibimos una llamada de arriba sobre un parto inminente. Me pongo la bata rápidamente ¡y también mi equipo de protección personal extra! Acompaño al equipo al quirófano para asistir en la cesárea.  La bebé nació algunas semanas antes, por lo que la llevamos a la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales para que reciba atención especial.

4:00 p. m. - Llega la enfermera especializada en atención neonatal para el turno de la noche y damos el «informe final» de nuestros pacientes (que, en esencia, significa que repasamos la lista de pacientes e informamos a la enfermera especializada lo que ocurrió durante el día).

4:30 p. m. - ¡Salgo del trabajo! En junio me mudé de Atlanta, donde el tránsito era la cruz de mi existencia. Aquí, en el Valle Central, ¡el viaje hacia y desde el trabajo es un sueño! Generalmente, aprovecho el viaje a casa para llamar a mis padres (usando el dispositivo de manos libres, por supuesto) y me relajo con algo de música. 


5:00 p. m. - Una vez que llego a casa, por lo general paso el rato y miro televisión con mi compañera de habitación, Maryam, que también es una de mis compañeras de residencia. Luego improviso la cena (¡soy una ávida fanática de Trade Joes!) y estudio un poco antes de ir a la cama temprano.

 

MARTES

5:30 a. m. - Otro madrugón. ¡Me pongo el uniforme y voy al hospital!

6:30 a. m. - Mantengo la charla de la mañana con las enfermeras de la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales, recibo información actualizada de la enfermera especializada en atención neonatal y hago la revisión previa a la ronda, incluyendo a mi nueva paciente, que llegó ayer por la tarde.

La Dra. Hady con equipo de protección personal9:00 a. m. - Hago la ronda con mi médico, hago pedidos y trabajo en mis notas. Hoy la administración del tiempo es fundamental porque esta tarde tendré que salir temprano.

2 p. m. - Mi médico a cargo me deja salir temprano y tengo que ir al hospital principal para una reunión con mi "tutor". A cada residente se le asigna un tutor al que debe reportar periódicamente, que lo orienta en la residencia. Llego temprano, así que voy a la Oficina de Educación Médica de Posgrado, que es el centro de nuestro Programa de Residencias. Me cruzo con algunos de mis compañeros de residencia y converso con ellos unos minutos.

3 p. m. - Bajo al consultorio del especialista en medicina hospitalaria para reunirme con mi tutor. Cubrimos una serie de temas, desde las puntuaciones de la junta sobre mi ejercicio hasta las oportunidades de investigación clínica, y desde las rotaciones hasta cómo me he estado adaptando a la vida en Fresno. Aunque Valley Children's nos acompaña de una manera increíble, ¡es lindo tener a una persona designada para consultar que esté siempre atenta a ti!

4 p. m. - Voy a casa y decido aprovechar el buen tiempo para salir a dar un rápido paseo por el vecindario. Luego paso el resto de la noche relajándome, cocinando la cena y haciendo una maratón de «New Girl» en Netflix con Maryam.

 

MIÉRCOLES

5:30 a. m. - Suena la alarma. Salto de la cama, me preparo, hago café y salgo por la puerta.  Un beneficio de empezar el turno temprano: ¡ver el amanecer sobre las montañas de Sierra Nevada! Es muy hermoso todos los días.

6:30 a. m. - Recibo el informe final de la enfermera especializada en atención neonatal. Tuvimos un nuevo ingreso, así que ayudo a la enfermera con los pedidos y notas antes de hacer la revisión previa a la ronda de los demás pacientes.

12:00 p. m. - Hora de nuestra media jornada académica. Debido a las pautas sobre el COVID-19, el Programa de Residencias ha pasado a la modalidad virtual, en lugar de las conferencias presenciales. Si bien ahora tenemos «conferencias por Zoom», el Programa de Residencias suele reservar espacios en salas de conferencias para verlas. Siempre es agradable volver a ver amigos durante estas conferencias, ¡manteniendo todo el tiempo el debido distanciamiento social, por supuesto!

3:30 p. m. - Aprovecho uno de los descansos de la conferencia para llamar a una tienda de vestidos de Atlanta y pedir mi vestido de dama de honor para la boda de mi hermano, que será la próxima primavera. A veces es difícil manejar la diferencia horaria en la Costa Este, ¡así que intento usar estos descansos de manera inteligente!

5 p. m. - Termino la media jornada académica y voy a casa para hacer ejercicio, cenar y estudiar un poco antes de ir a dormir. 

 

JUEVES 

5:45 a. m. - Suena la alarma y, no voy a mentir, me ha costado levantarme esta mañana. Decido ponerme en marcha y darme el gusto de comprarme un café desde el auto en Starbucks de camino al trabajo.

6:30 a. m. - Más socialización, el informe final y la revisión previa a la ronda. 

9:00 a. m. - Nuevamente…hago la ronda con el médico a cargo, hago pedidos y escribo notas.

12 p. m. - Hago un almuerzo rápido y luego me dirijo a la clínica de continuidad. La clínica de esta tarde consiste en consultas de control preventivo de niños sanos, consultas de niños enfermos y consultas por telemedicina. Realmente disfruto de estas tardes porque es un cambio de ritmo respecto de la atención de pacientes hospitalizados o la medicina hospitalaria, que es lo que hago durante toda la semana.

5 p. m. - Termino con mis notas y me voy a casa. Otra tarde sin grandes novedades, ¡pero me voy a dormir contenta porque mañana es viernes!

 

VIERNES

5:30 a. m. - ¡Es VIERNES! Después de una larga semana de 12 días de trabajo (trabajé el fin de semana pasado), estoy contenta por no tener que trabajar este fin de semana. Me despierto de buen humor y me preparo para el día.

6:30 a. m. - Llego al trabajo y ¡adivinen!: revisión previa a la ronda de mis pacientes.

11:00 a. m.- El médico a cargo me informa que esta tarde haré una punción lumbar, un procedimiento en el que usamos una aguja para tomar una pequeña muestra del líquido que rodea la médula espinal. Ya hice una punción lumbar en otra ocasión, así que me quita un poco de presión saber que ya lo he hecho bien antes. Nos ponemos las batas y los guantes, y realizamos la punción lumbar sin inconvenientes. ¡ÉXITO!

12:00 p. m. - Hora de almorzar: decido premiarme con una hamburguesa con queso de la parrilla de la cafetería por todo el trabajo duro de esta mañana.

1:00 p. m. - Termino mis notas y paso el resto de la tarde tratando a pacientes con los enfermeros.

4:30 p. m. - Llega nuestra enfermera especializada en atención neonatal y le doy el informe final de los pacientes... ¡Finalmente estoy en modo fin de semana! Cuando estoy saliendo del hospital, recibo un mensaje de texto de uno de mis compañeros de residencia, que me pregunta si esta tarde quiero jugar tenis después del trabajo.

5:00 p. m. - Me quito el uniforme médico y me pongo la ropa deportiva. Maryam llega a casa de la clínica Charlie Mitchell de Valley Children's y pasamos la siguiente hora relajándonos y poniéndonos al día con nuestros programas favoritos.

6:30 p. m. - Me reúno con algunos de mis compañeros de residencia para hacer nuestra versión tenística de «Friday Night Lights» en una de las escuelas secundarias locales. Hemos visitado las canchas con bastante frecuencia porque es una manera fácil de relacionarnos socialmente y estar activos al mismo tiempo.

8:30 p. m. - Jugamos algunas horas hasta que nos invade el hambre. Decidimos continuar la diversión yendo a Promoción de 2020 del 1.° año de residencia con mascarillasSequoia Brewing Company para tomar algunas cervezas y comer hamburguesas mientras compartimos lo que nos pasó durante la semana.

10 p. m. - Estoy molida, me voy a casa para ducharme y luego... A DORMIR. En general estuve ocupada, pero ha sido una excelente semana. A veces puede ser estresante, ¡pero no cambiaría mi trabajo por nada del mundo!