Cuando un niño pequeño tiene fiebre, los padres naturalmente se preocupan. Y cuando los brazos y las piernas de su hijo comienzan a temblar debido a una convulsión febril, puede ser francamente aterrador.
Convulsiones febriles Cuando un niño pequeño tiene fiebre, los padres naturalmente se preocupan. Y cuando los brazos y las piernas de su hijo comienzan a temblar debido a una convulsión febril, puede ser francamente aterrador. Pero las convulsiones febriles no son epilepsia y por lo general no son perjudiciales para su hijo. Causas Las convulsiones febriles son movimientos corporales incontrolables conocidos como convulsiones. Algunos niños tienen más probabilidades que otros de tener convulsiones febriles. Por lo general, se desencadenan por la fiebre. Las convulsiones febriles son un trastorno común de la infancia. Suelen ocurrir en niños de 6 meses a 5 años. Tienden a ser hereditarias. Los niños que tienen su primera convulsión cuando tienen menos de un año tienen un 50% de probabilidades de tener otra convulsión febril. Las probabilidades de que un niño mayor de un año tenga una segunda convulsión febril son de alrededor del 30%. Cada vez que su hijo tenga una convulsión, debe ser evaluado por un profesional de la salud. Si bien las convulsiones febriles son en su mayoría inofensivas, la combinación de fiebre y convulsiones puede ser un signo de otra enfermedad que requiere atención médica. Síntomas Las convulsiones febriles casi siempre ocurren en todo el cuerpo. Los músculos se ponen rígidos. El cuerpo, los brazos y las piernas del niño se sacuden mucho. Los padres y cuidadores deben tomar medidas para proteger al niño de lesiones. Aleje a su hijo de cualquier objeto filoso. Colóquelo en una cama o en el piso. Gire la cabeza de su hijo hacia un lado para evitar que se ahogue con la saliva o vomite. No le coloque nada en la boca. Su hijo no se tragará la lengua. Llame al profesional de la salud de su hijo de inmediato. Llame al 9-1-1 si la convulsión no se detiene después de 5 minutos. Llame al 9-1-1 si su hijo tiene rigidez en el cuello, vómitos o dificultad para respirar. La mayoría de las convulsiones se detienen por sí solas poco después de comenzar. Después, el niño puede parecer débil o somnoliento. Tratamiento Cuando la convulsión febril termine, lleve a su hijo al profesional de la salud. El profesional querrá evaluar si hay otros síntomas para asegurarse de que la convulsión no haya sido causada por otro problema. Controle la temperatura de su hijo con frecuencia durante una enfermedad. Trate la fiebre de inmediato con medicamentos antifebriles de venta libre para bebés o niños, como acetaminofeno o ibuprofeno. Use estos medicamentos según las indicaciones del profesional de la salud de su hijo. No intente darle medicamentos a un niño durante una convulsión. Cuando su hijo tenga fiebre, asegúrese de que beba muchos líquidos, como agua, soluciones de electrolitos orales preparadas comercialmente, paletas heladas o jugo de fruta diluido. Si su hijo no puede retener el medicamento debido a los vómitos, llame al profesional de la salud de su hijo. Para enfriar el cuerpo de su hijo y ayudar a bajar la fiebre, el profesional de la salud de su hijo puede recomendarle un baño con esponja en una o dos pulgadas de agua tibia, que es de 85 a 95 grados Fahrenheit o 29.4 a 32.2 grados Celsius. Si no tiene un termómetro, pruebe el agua usando su muñeca o el dorso de la mano. El agua debe sentirse ligeramente tibia. No use agua fría para un baño con esponja. Puede hacer que su hijo tenga escalofríos. Los escalofríos empeoran la fiebre y pueden hacer que la temperatura de su hijo aumente. Cuándo llamar a su profesional de la salud Llame a su profesional de la salud si su hijo es menor de 3 meses y tiene fiebre de 100.4 grados Fahrenheit, 38 grados Celsius o más, o si su hijo tiene fiebre de 104 grados Fahrenheit, 40 grados Celsius o más, sin importar la edad que tenga. También debe llamar si su hijo tiene una convulsión de cualquier tipo, está demasiado descompuesto para retener líquidos, tiene fiebre que no baja con los medicamentos o muestra signos de deshidratación, como boca seca o menos pañales mojados. Lo que hemos aprendido Las convulsiones febriles significan que un niño tiene una enfermedad inusual o grave. ¿Verdadero o falso? La respuesta es falso. Las convulsiones febriles generalmente ocurren durante una enfermedad infantil normal. Sin embargo, todas las convulsiones deben ser controladas por el profesional de la salud de su hijo. Las convulsiones febriles tienden a ser hereditarias. ¿Verdadero o falso? La respuesta es verdadero. Si usted u otro niño de la familia tiene antecedentes de convulsiones febriles, su bebé tiene más probabilidades de tener una.
Fecha de la última revisión: 03/01/2020
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