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Maloclusión en niños

Aspectos generales

La maloclusión es cuando los dientes del niño están torcidos o encimados. El niño también puede tener un problema con su mordida. Esto quiere decir que los dientes del maxilar superior no se juntan, como es lo normal, con los dientes del maxilar inferior cuando la mandíbula está cerrada.

Causas

En ocasiones, la maloclusión puede ser causada por una lesión en la mandíbula. Pero a menudo es el resultado de muchas cosas diferentes. Podría ser por los genes, el medioambiente o ambos. La maloclusión puede desarrollarse mientras el niño crece. La maloclusión también se puede observar en personas que a menudo rechinan los dientes. El rechinamiento de los dientes (bruxismo) puede observarse en personas que tienen problemas de estrés, ansiedad o ira.

Factores de riesgo

Los niños que se chupan los pulgares o los dedos después de los 5 años tienen más probabilidades de desarrollar una maloclusión. Los niños que a menudo empujan la lengua contra los dientes frontales con el tiempo pueden tener una maloclusión. Los niños con muy poco espacio entre los dientes de leche también corren riesgo. Ellos pueden tener problemas con la maloclusión cuando les salen los dientes permanentes. Esto se debe a que los dientes permanentes son más grandes y necesitan más espacio. Del mismo modo, la pérdida de dientes permanentes puede provocar que los dientes próximos cambien de posición.

Síntomas

Un niño con maloclusión tiene dientes torcidos o encimados. También puede tener uno de los siguientes problemas de mordida:

  • Sobremordida. Los dientes frontales en el maxilar superior asoman sobre los dientes del maxilar inferior.
  • Submordida. Los dientes en el maxilar inferior asoman sobre los dientes del maxilar superior.
  • Mordida abierta. Los dientes frontales no se juntan cuando la mandíbula está cerrada.
  • Mordida cruzada. Los dientes superiores se ubican detrás de los dientes inferiores.

La maloclusión puede ocasionarle al niño lo siguiente:

  • Problemas para alimentarse o hablar
  • Rechinar de dientes
  • Pérdida de los dientes de leche demasiado temprano o demasiado tarde
  • Respiración por la boca
  • Caries
  • Enfermedad periodontal
  • Problemas en la articulación mandibular

Diagnóstico

A menudo, el profesional de la salud de su hijo, puede diagnosticar maloclusión con los antecedentes médicos completos y un examen físico. Probablemente remita a su hijo a un dentista u ortodoncista para que le realice una evaluación completa y le indique un tratamiento. Los ortodoncistas son dentistas con capacitación especial. Tratan las irregularidades de los dientes, la mordida y las mandíbulas.

Es probable que su hijo también necesite:

  • Radiografías. A través de esta prueba, se obtienen imágenes de los tejidos internos, los huesos y dientes.
  • Impresiones de los dientes. Estas son impresiones de los dientes hechas con yeso vertido en un molde. Ayudan a evaluar la maloclusión.

No hay un sistema específico para establecer cuánta desalineación se considera demasiado. El ortodoncista de su hijo decidirá si su mordida necesita arreglarse.

Tratamiento

El tratamiento dependerá de los síntomas, la edad y el estado de salud general de su niño. También dependerá de la gravedad de la anomalía.

El objetivo del tratamiento es enderezar los dientes, corregir la mordida y mejorar el aspecto de la sonrisa de su hijo. En ocasiones, el tratamiento se lleva a cabo en fases, dependiendo del grado de la maloclusión. Puede incluir:

  • Extracción de dientes. Quizás los dientes de leche de su hijo deban extraerse para hacer espacio para los permanentes. Algunos dientes permanentes también pueden extraerse.
  • Cirugía de mandíbula. En algunos casos, su hijo puede necesitar una cirugía de mandíbula para corregir el problema de la mordida cuando se ven afectados los huesos.
  • Férulas dentales. Pueden ser extraíbles (como una sujeción o alineadores). O bien, fijos, como los aparatos dentales. Una sujeción está hecha de alambres y plástico. Los alineadores dentales están fabricados con plástico transparente. Ambos pueden colocarse y quitarse. Debe limpiarse periódicamente. Los aparatos dentales son pequeños soportes de metal que se adhieren a los dientes y están conectados por un alambre. Al ajustar el alambre de tanto en tanto, el ortodoncista puede lentamente enderezar los dientes y corregir la mordida. Los aparatos también pueden ser de cerámica y transparentes por lo que no se notan tanto.

Si su hijo usa un aparato dental, es posible que deba limitar algunas actividades. Hable con el dentista u ortodoncista de su hijo. Su hijo no debe comer las siguientes comidas mientras use cualquier tipo de aparato dental:

  • Goma de mascar
  • Alimentos pegajosos
  • Maníes u otras nueces
  • Palomitas de maíz
  • Hielo

Puntos claves

  • La maloclusión es cuando los dientes de un niño están torcidos o encimados.
  • Esto es porque las mandíbulas superior e inferior no se juntan correctamente al cerrarse la boca. El niño también puede tener un problema con su mordida.
  • Hay muchas cosas diferentes que a menudo ayudan a lidiar con la maloclusión, como los genes Los niños que tienen más de 5 años y se chupan los dedos corren riesgos por ello.
  • Puede ocasionar problemas de deglución, respiración y habla. Algunos niños pueden también tener enfermedad periodontal y problemas en la articulación mandibular.
  • Los rayos X y las impresiones de los dientes pueden ayudar a diagnosticar la maloclusión.
  • El tratamiento puede comprender la extracción del diente y un aparato dental.

Próximos pasos

Recomendaciones para aprovechar al máximo la consulta con el profesional de la salud:

  • Conozca el motivo de la consulta y defina su objetivo.
  • Antes de la consulta, anote las preguntas que desea hacerle al profesional de la salud.
  • Durante la consulta, anote el nombre de cualquier diagnóstico, medicamento, tratamiento o estudios nuevos. Además, tome nota de las nuevas instrucciones que le dé el profesional de la salud para su hijo.
  • Pregunte por qué se le receta a su hijo cada nuevo medicamento o tratamiento y cómo lo ayudará. También es importante que conozca cuáles son los efectos secundarios.
  • Pregunte si la anomalía de su hijo se puede tratar de alguna otra manera.
  • Pregunte por qué se recomienda determinado estudio o procedimiento y qué podrían significar los resultados.
  • Tenga claro lo que puede ocurrir si su hijo no toma los medicamentos o no se somete a las pruebas ni a los procedimientos.
  • Si su hijo tiene una cita de seguimiento, anote la fecha, la hora y el objetivo de la consulta.
  • Consulte cómo puede comunicarse con el profesional de la salud fuera del horario de atención. Esto es importante en caso de que su hijo se enferme y usted tenga dudas o necesite asesoramiento.

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