Vivir una vida sin convulsiones

«Siempre se preocupa por los demás. No importa todo lo que le esté pasando: ella se preocupa por los otros», dice Albert Moreno sobre su hija Sariah.

Sariah es una niña de 13 años, positiva y compasiva, que sufría convulsiones. Mientras la mayoría de los niños de 13 años hacían planes para las vacaciones de invierno, Sariah pasó el otoño de 2018 preparándose para una hemisferectomía en Valley Children's, un procedimiento en el que los cirujanos desconectaron el lado derecho de su cerebro para que dejara de tener las convulsiones que había sufrido toda su vida como consecuencia del síndrome de Sturge-Weber.

El síndrome de Sturge-Weber es una enfermedad que afecta los vasos sanguíneos y puede provocar que el cerebro no se desarrolle normalmente. Los padres de Sariah estiman que tiene convulsiones desde los 5 meses de edad.

«A veces tenía hasta dos al día, a veces cinco o seis a la semana», cuenta Albert. «No llegaba a recuperarse realmente de la primera y ya venía la siguiente».

En busca de la mejor solución, Sariah y su familia acudieron a Valley Children's. La familia se reunió con el Dr. Cesar Santos, director médico del Centro de Neurociencias y Neurología. Después de monitorearla y ver sus electroencefalogramas, el Dr. Santos les explicó que había opciones que podían brindarle a Sariah una vida mejor.

«Les expliqué que en realidad no tiene que ser así» recuerda el Dr. Santos. «Lo único que está haciendo el lado derecho del cerebro en este momento es provocar las convulsiones y, cuando las provoca, inhibe el lado izquierdo, que funciona normalmente».

Desde su nacimiento, el cerebro de Sariah no se había desarrollado normalmente. Dado que el lado derecho no funcionaba correctamente, el cerebro de Sariah comenzó a reorganizarse, y finalmente empezó a transferir ciertas funciones a otras de sus áreas. Esta capacidad, conocida como «neuroplasticidad», hizo que el lado izquierdo del cerebro de Sariah asumiera las funciones normales, lo que dejó al lado derecho sin propósito y con la única función de provocar convulsiones e interrumpir el funcionamiento del lado izquierdo.

El 2 de noviembre de 2018, Sariah se sometió a un procedimiento de seis horas en el que la Dra. Patricia Clerkin y la Dra. Julia Sharma desconectaron los dos lados del cerebro. Esto permitió que el lado izquierdo del cerebro tomara el control por completo.

 «Hicieron algo que yo no pude hacer», se emociona Barbi Moreno. «En mi momento de mayor debilidad, cuando estaba teniendo una convulsión, no pude solucionarlo, no pude ayudarla y no pude darle un beso para que el dolor se fuera. Ellos, con todo su amor, lograron que desapareciera».

Gracias al equipo de neurociencia de Valley Children's, hoy Sariah vive una vida sin convulsiones.