La pandemia magnificada: Cómo un resultado positivo de COVID-19 terminó en un diagnóstico de cáncer

Debilidad extrema, fatiga y todos los síntomas conocidos que caracterizan al COVID-19 impulsaron a Franco Galinda, de 23 años, a realizarse la prueba que confirmó que tenía el virus que se extendió desenfrenadamente en nuestras comunidades y cambió el mundo tal como lo conocíamos. Luego de dos semanas de confinamiento, su salud no mejoraba y, debido a un mareo que le produjo un desmayo, acudió a un hospital en enero de 2021.

"Luego de ingresar al hospital y de someterme a más pruebas y radiografías de tórax, lo único que pasaba por mi mente era que me iban a conectar a un respirador debido a mis pulmones", afirma Franco. "Por desgracia, la situación era peor de lo que podría haber imaginado. Me enteré que tenía una masa en mi pecho y una cantidad anormal de glóbulos blancos. Los médicos creyeron que podía tener cáncer y que necesitaba atención especial de inmediato".

Al comienzo de la pandemia, Valley Children's ofreció asistencia a hospitales colapsados aceptando pacientes jóvenes de hasta 26 años. Los hospitales para adultos desde San Francisco hasta San Diego estaban repletos, por lo que Franco fue trasladado a Valley Children's, donde recibió atención de los expertos de Valley Children's Cancer and Blood Disorders Center.

"El diagnóstico de Franco fue leucemia linfoblástica aguda de células T. Al ser un adulto joven, Franco forma parte de un grupo poblacional único con esta enfermedad, e iba a tener necesidades específicas que son abordadas por los protocolos pediátricos", explica el Dr. Faisal Razzaqi, oncólogo de Franco en Valley Children's. "En el momento del diagnóstico, Franco requería hospitalización en una unidad de cuidados intensivos por distintos motivos. Teníamos que encontrar un equilibrio entre el tratamiento de su leucemia y sus potenciales efectos secundarios, y las dificultades específicas que a su vez presentaba el COVID. Él respondió bien al tratamiento y logró la remisión, es decir, el punto en el que la leucemia ya no es detectable".
 

Fotografía de Franco sometiéndose al tratamiento

Franco sometiéndose al tratamiento


Luego de su estancia hospitalaria y algunas sesiones de quimioterapia, Franco enfrentaría nuevos desafíos a partir del alta: cómo manejar la vulnerabilidad de su enfermedad en un mundo dividido que estaba confinado y sumido en la incertidumbre.

"Convivir con el cáncer implicó que tuve que acostumbrarme a los hospitales, los médicos, las agujas, los medicamentos y un nuevo conjunto de dificultades que en algunos casos solían ser las actividades diarias más básicas", explica Franco. "Por fortuna para mí, tenía al Dr. Razzaqi, quien se comportó como un amigo y me motivó a permanecer fuerte y a mantener una actitud positiva; una mentalidad que me ayudaría a transitar mis días más difíciles".

"Las buenas noticias son que la tasa de supervivencia para pacientes con leucemia linfoblástica aguda de células T utilizando los protocolos pediátricos es de aproximadamente el 92%. Franco sin dudas enfrentó algunas dificultades en lo que respecta al tratamiento, pero en definitiva tenemos la esperanza de que se curará del cáncer", explica el Dr. Razzaqi. "Si bien la pandemia por COVID afectó la atención médica en todo el mundo, para Franco esto significó que lo derivaran a Valley Children's Hospital, donde pudo recibir el mejor cuidado y apoyo para que finalmente recupere su vida antes del cáncer. Franco y su familia son gente maravillosa y es un honor poder ser parte de su equipo de atención médica".
 

Fotografía de Franco luego del tratamiento

Franco, sonriendo y preparado para su futuro


"Hoy en día, me encuentro en la fase de mantenimiento de la quimioterapia, y parece que el tiempo pasó volando. A pesar de lo difícil que fue para mí el año pasado debido al COVID-19, me dio la posibilidad de tener el diagnóstico y recibir tratamiento", agrega Franco. "Por eso, si bien me queda mucho camino por recorrer, estoy más seguro que nunca, con mi familia y mi equipo de atención médica a mi lado, de que ¡puedo manejarlo!".

A pesar de que Franco perdió 65 libras, obtuvo el coraje de enfrentar una nueva realidad durante una época sin precedentes.