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Enfermedad renal en niños

Aspectos generales

La enfermedad renal (insuficiencia renal) es un daño a corto plazo o permanente en los riñones que resulta en la pérdida de la función renal normal. Hay dos tipos diferentes:

  • Enfermedad renal aguda. La enfermedad renal aguda comienza repentinamente. En algunos casos, puede revertirse y los riñones pueden volver a funcionar normalmente.
  • Enfermedad renal crónica. Este tipo empeora lentamente durante al menos 3 meses. Puede provocar insuficiencia renal permanente.

Causas

La enfermedad renal aguda puede ser causada por:

  • Menor flujo de sangre a los riñones durante un período de tiempo, como por deshidratación, pérdida de sangre, cirugía o shock
  • Una obstrucción en el tracto urinario
  • Tomar medicamentos que puedan causar problemas renales
  • Cualquier afección que pueda ralentizar o bloquear el flujo de oxígeno y sangre a los riñones, como un paro cardíaco
  • Síndrome urémico hemolítico. Esto generalmente es causado por una infección por E. coli. La insuficiencia renal se desarrolla porque las estructuras y los vasos pequeños del riñón están bloqueados.
  • Glomerulonefritis. Este es un tipo de enfermedad renal que se produce en partes de los riñones llamadas glomérulos. Los glomérulos se inflaman y dañan la forma en que el riñón filtra la orina.

La enfermedad renal crónica puede ser causada por:

  • Una obstrucción prolongada en el tracto urinario
  • Síndrome de Alport. Este es un trastorno hereditario. Causa sordera, daño renal que empeora con el tiempo y defectos oculares.
  • Síndrome nefrótico. Es una enfermedad que provoca proteínas en la orina, niveles bajos de proteína en la sangre, niveles elevados de colesterol e hinchazón de los tejidos.
  • Enfermedad renal poliquística. Se trata de un trastorno genético. Hace que crezcan muchos quistes llenos de líquido en los riñones.
  • Cistinosis. Este es un trastorno hereditario. El aminoácido cistina se acumula en células del riñón llamadas lisosomas.
  • Otras enfermedades crónicas. Las afecciones como la diabetes, la presión arterial alta o las infecciones urinarias crónicas pueden provocar problemas renales. Si no se tratan, puede llegar menos oxígeno y sangre a los riñones.
  • Enfermedad renal aguda no tratada. La enfermedad renal aguda puede convertirse en enfermedad renal crónica si no se trata.

Factores de riesgo

Un niño tiene más riesgo de padecer enfermedad renal aguda si tiene:

  • Pérdida de sangre, cirugía o shock
  • Una obstrucción en el tracto urinario
  • Ha estado tomando medicamentos que pueden causar problemas renales
  • Una afección que puede ralentizar o bloquear el flujo de oxígeno y sangre a los riñones, como un paro cardíaco
  • Síndrome urémico hemolítico
  • Glomerulonefritis

Un niño tiene más riesgo de padecer enfermedad renal crónica si tiene:

  • Una obstrucción prolongada en el tracto urinario
  • Síndrome de Alport
  • Síndrome nefrótico
  • Enfermedad renal poliquística
  • Cistinosis
  • Diabetes no tratada
  • Presión arterial alta no tratada
  • Enfermedad renal aguda no tratada

Síntomas

Los síntomas de la enfermedad renal aguda y crónica pueden ser diferentes. Estos son los síntomas más comunes. Sin embargo, los síntomas pueden variar un poco según cada niño.

Los síntomas de la enfermedad renal aguda pueden incluir:

  • Sangrado (hemorragia)
  • fiebre
  • Sarpullido
  • Diarrea hemorrágica
  • Vómitos intensos
  • Dolor estomacal
  • Ausencia de orina o mucha orina
  • Piel pálida
  • Hinchazón de los tejidos
  • Inflamación del ojo
  • Masa estomacal

Los síntomas de la enfermedad renal crónica pueden incluir:

  • Poco apetito
  • Vómitos
  • Dolor de huesos
  • Dolor de cabeza
  • Crecimiento atrofiado
  • Malestar
  • Mucha orina o ausencia de orina
  • Infecciones urinarias repetidas
  • Incontinencia urinaria
  • Piel pálida
  • Mal aliento
  • Problemas auditivos
  • Masa estomacal
  • Hinchazón de los tejidos
  • Irritabilidad
  • Tono muscular deficiente
  • Cambio en el estado de alerta mental

Los síntomas de la enfermedad renal aguda y crónica pueden ser similares a los de otras enfermedades. Asegúrese de que su hijo vea a un profesional de la salud para recibir un diagnóstico.

Diagnóstico

El profesional de la salud le preguntará sobre los síntomas y los antecedentes médicos de su hijo. Luego le hará un examen físico a su hijo. Es posible que a su niño le realicen pruebas como las siguientes:

  • Análisis de sangre. Estos analizan los recuentos de células sanguíneas, los niveles de electrolitos y la función renal.
  • Prueba de orina. Esta prueba busca proteínas y sangre en la orina y otros problemas.
  • Ecografía renal (ecosonografía). Esta es una prueba que no provoca dolor donde se utilizan ondas de sonido para crear imágenes de los tejidos del cuerpo en una computadora. Durante la prueba, el profesional de la salud mueve un dispositivo llamado transductor en el área del riñón por encima del vientre. Este dispositivo envía una imagen del riñón a una pantalla de video. El profesional de la salud puede ver el tamaño y la forma del riñón. También puede ver un crecimiento, cálculos renales, quistes u otros problemas.
  • Biopsia renal. El profesional de la salud toma una pequeña muestra de tejido renal. Esto se hace a través de la piel con una aguja o durante una cirugía. La muestra se observa con un microscopio.

Tratamiento

La mayoría de los niños con enfermedad renal acuden tanto a un pediatra o profesional de la salud familiar como a un nefrólogo. Un nefrólogo es un profesional de la salud con capacitación especial para tratar problemas renales.

El tratamiento dependerá de los síntomas, la edad y el estado de salud general de su niño. También dependerá de la gravedad de la enfermedad. También depende del tipo de enfermedad renal que tenga su hijo.

El tratamiento de la enfermedad renal aguda depende de su causa. El tratamiento consta de lo siguiente:

  • Una hospitalización
  • Líquidos intravenosos en grandes cantidades para reemplazar la pérdida de líquidos
  • Medicamentos llamados diuréticos para aumentar la cantidad de orina producida
  • Vigilancia estrecha de las sales sanguíneas (electrolitos), como potasio, sodio y calcio
  • Medicamentos para controlar la presión arterial
  • Cambios en la dieta (ver más abajo)

El tratamiento de la enfermedad renal crónica depende de qué tan bien siga funcionando el riñón. El tratamiento consta de lo siguiente:

  • Medicamentos para ayudar con el crecimiento, prevenir la pérdida de densidad ósea, tratar la anemia o una combinación de estos
  • Medicamentos llamados diuréticos para aumentar la cantidad de orina producida
  • Cambios en la dieta (ver más abajo)
  • Diálisis (consulte a continuación)
  • Cirugía para extirpar un riñón dañado y reemplazarlo por uno sano (trasplante de riñón)

Es posible que su hijo deba hacer cambios en su dieta. Es posible que su hijo deba limitar:

  • Proteína. La proteína es vital para el correcto crecimiento y nutrición. Sin embargo, es posible que los riñones no puedan eliminar los productos de desecho que provienen de comer demasiada proteína. El profesional de la salud de su hijo le explicará la cantidad de proteínas que necesita.
  • Potasio. El potasio es un nutriente importante. Pero cuando los riñones no funcionan bien, se puede acumular demasiado potasio en la sangre. El potasio proviene de ciertos alimentos. Es posible que su hijo deba limitar o no comer alimentos con mucho potasio.
  • Fósforo. Los riñones ayudan a eliminar el exceso de fósforo del cuerpo. Si los riñones no funcionan bien, se acumula demasiado fósforo en el torrente sanguíneo y puede hacer que el calcio salga de los huesos. Esto puede debilitar y romper los huesos de su hijo. Es posible que su hijo deba limitar los alimentos con fósforo.
  • Sodio. Una dieta baja en sodio puede ayudar a prevenir o reducir la retención de líquidos en el cuerpo de su hijo. El profesional de la salud hablará con usted sobre la cantidad de sodio permitida en la dieta de su hijo.

En algunos casos, un niño puede desarrollar problemas graves con los electrolitos. Esto puede causar niveles peligrosos de productos de desecho en la sangre que normalmente son eliminados por los riñones. Un niño también puede desarrollar sobrecarga de líquido. Un niño puede necesitar diálisis en estos casos.

La diálisis es un procedimiento que filtra los desechos y el exceso de líquido de la sangre. Esto normalmente lo hacen los riñones. Hay dos tipos de diálisis.

Diálisis peritoneal

Esto puede hacerse en el hogar. Este método utiliza el revestimiento de la cavidad abdominal para filtrar la sangre. Esta cavidad es el espacio que contiene órganos, como el estómago, los intestinos y el hígado. El revestimiento se llama peritoneo.

Primero, un cirujano coloca un tubo delgado y flexible (catéter) en el abdomen de su hijo. Después de colocar el tubo, se coloca un líquido limpiador estéril (dializado) a través del catéter hasta la cavidad peritoneal. El líquido se deja en el abdomen durante un período de tiempo. Este líquido absorbe los productos de desecho a través del peritoneo. Luego, el líquido se drena del vientre, se mide y se desecha. Este proceso de llenado y drenaje de líquido se denomina intercambio.

Hemodiálisis

Esto lo hacen los profesionales de la salud en un centro de diálisis u hospital. Durante una cirugía pequeña, se coloca un tipo especial de acceso, llamado fístula arteriovenosa. Esta fístula es una arteria y una vena que están unidas. Por lo general, se realiza en el brazo de su hijo. También se puede insertar un catéter IV externo (intravenoso). Esto es menos común para la diálisis a largo plazo.

Luego, se conectará a su hijo a una máquina grande de hemodiálisis. La sangre se bombea a través de un tubo a la máquina para filtrar los desechos y el exceso de líquido. Luego, la sangre filtrada fluye a través de otro tubo de regreso al cuerpo de su hijo. La hemodiálisis generalmente se realiza varias veces a la semana. Cada sesión dura de 4 a 5 horas. Puede ser útil llevar juegos o materiales de lectura para que su hijo se mantenga ocupado durante este procedimiento.

Hable con los profesionales de la salud que atienden a su hijo acerca de los riesgos, ventajas y posibles efectos secundarios de todos los tratamientos.

Complicaciones

Debido a que los riñones tienen muchas funciones, la insuficiencia renal puede afectar muchos sistemas del cuerpo. Las complicaciones pueden incluir:

  • Recuento bajo de glóbulos rojos (anemia)
  • Problemas con el corazón y los vasos sanguíneos
  • Enfermedad ósea
  • Dolor en los huesos, las articulaciones y los músculos
  • Disminución de la función mental, incluyendo confusión y demencia
  • Daño a los nervios en brazos y piernas
  • Mayor riesgo de contraer infecciones
  • Mala nutrición
  • Cambios en la piel, como sequedad y picazón

Cuándo se debe llamar al profesional de la salud

Comuníquese con el profesional de la salud que atiende a su hijo si este último tiene:

  • Manifiesta síntomas que no han mejorado, o que han empeorado
  • Presenta nuevos síntomas

Puntos claves

  • La enfermedad renal (insuficiencia renal) es un daño a corto plazo o permanente en los riñones que resulta en la pérdida de la función renal normal. Hay dos tipos diferentes.
  • La enfermedad renal aguda comienza repentinamente. En algunos casos, puede revertirse y los riñones pueden volver a funcionar normalmente.
  • La enfermedad renal crónica empeora lentamente durante al menos 3 meses. Puede provocar insuficiencia renal permanente.
  • La enfermedad renal tiene muchas causas posibles, como pérdida de sangre, medicamentos, obstrucción urinaria, enfermedad genética o infecciones.
  • El tratamiento puede incluir cambios en la dieta, medicamentos, diálisis o cirugía.
  • Debido a que los riñones tienen muchas funciones, la insuficiencia renal puede afectar muchos sistemas del cuerpo.

Próximos pasos

Recomendaciones para aprovechar al máximo la consulta con el profesional de la salud:

  • Conozca el motivo de la consulta y defina su objetivo.
  • Antes de la consulta, anote las preguntas que desea hacerle al profesional de la salud.
  • Durante la visita, anote el nombre de cualquier diagnóstico, medicamento, tratamiento o estudio nuevos. También anote las nuevas instrucciones que le dé el profesional de la salud.
  • Pregunte por qué se le receta a su hijo cada nuevo medicamento o tratamiento y cómo lo ayudará. También conozca los efectos secundarios.
  • Pregunte si la anomalía de su hijo se puede tratar de alguna otra manera.
  • Pregunte por qué se recomienda determinado estudio o procedimiento y qué podrían significar los resultados.
  • Tenga claro lo que puede ocurrir si su hijo no toma los medicamentos o no se somete a las pruebas ni a los procedimientos.
  • Si su hijo tiene una cita de seguimiento, anote la fecha, la hora y el objetivo de la consulta.
  • Consulte cómo puede comunicarse con el profesional de la salud fuera del horario de atención. Esto es importante en caso de que su hijo se enferme y usted tenga dudas o necesite asesoramiento.

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