En esta sección

Crear un futuro mejor

En 1978 y con tan solo 5 años, al Dr. John Gates le diagnosticaron leucemia linfoblástica aguda, el tipo de cáncer infantil más común. Inició un tratamiento contra el cáncer que afecta a la sangre y la médula ósea cuando los tratamientos oncológicos tan solo empezaban a mostrar resultados alentadores en niños.

Tras años de quimioterapia, radioterapia y trasplantes de médula ósea experimentales, el Dr. Gates ha vivido de primera mano los retos de tener que sobrellevar el tratamiento, dos recaídas, dolorosas punciones lumbares sin sedación y extracciones de sangre semanales antes de que existieran los Port a Cath. Durante largos períodos en los que su sistema inmunitario se encontraba demasiado frágil como para asistir a la escuela, se perdió actividades sociales mientras completaba los estudios aislado en su casa en la Costa Este.

Afortunadamente, el cáncer remitió durante su adolescencia. Continuó esforzándose para conseguir buenas calificaciones y prepararse para la que su familia siempre tuvo claro que era su vocación: convertirse en oncólogo.

«Incluso tras obtener mi título de médico, me seguía preguntando quién era y qué quería», nos comenta.

Pero muy pronto todo cobró más sentido. Durante su residencia en oncología/hematología pediátrica en el Children's Cancer Center-Baylor College of Medicine, en Texas, el programa de supervivencia del cáncer infantil del centro captivó su atención. Tras décadas de atención de sostén mejorada y tratamientos oncológicos eficaces pero tóxicos, el incremento en el índice de supervivientes de cáncer infantil ha sido la fuente de inspiración de estos programas que buscan ayudarlos a prepararse para un futuro mejor.

«Y entonces todo cuadró», comenta el Dr. Gates, nacido en Sacramento. «Me di cuenta de que este es mi propósito en la vida y entendí por qué sobreviví a pesar de tenerlo toda en contra».

En 2005, aceptó con entusiasmo el cargo de oncólogo/hematólogo pediátrico en Valley Children's, un centro ubicado en la misma zona donde crecieron sus padres y donde todavía tiene muchos familiares.

En 2010, bajo la dirección del Dr. Gates, Valley Children's lanzó oficialmente su Programa de Supervivencia del Cáncer Infantil. Es el único programa de esta categoría de la región y uno de los pocos que existen en el país. Los participantes del programa reciben tratamiento personalizado, evaluación de riesgos personalizada, pruebas de detección y planes de seguimiento.

«Al Dr. Gates le motiva y apasiona ayudar a los niños», nos comenta el Dr. David Christensen, vicepresidente ejecutivo superior de Asuntos Médicos y director ejecutivo de Valley's Children. «Sabe por lo que están pasando nuestros niños con cáncer. Es un ejemplo claro de éxito».


Nuestro Programa de Supervivencia del Cáncer Infantil ha crecido y ha pasado de ver a 130 supervivientes en 2010 a más de 350 en 2014, con un total de más de 1,200 visitas desde sus inicios. Hace 50 años, el cáncer infantil era prácticamente incurable. Hoy, más del 80 % de los niños diagnosticados con cáncer viven por lo menos 5 años tras el diagnóstico. Alrededor del 60 % de los niños supervivientes del cáncer infantil sufren efectos tardíos devastadores, como un nuevo cáncer, dificultades musculares o infertilidad.